viernes, 30 de abril de 2010

Cien posts, mil gracias

Este es el post número 100 de Aprende del Deporte, una idea que se convirtió en realidad de la mano de mi buen amigo Eduardo Schell, como continuación de nuestro apasionante proyecto Basuketoboru sobre la Selección Española de Baloncesto. Eduardo es uno de los periodistas deportivos más profesionales de la actualidad: serio, incisivo, crítico,  divertido y a la vez humilde y cercano, una rara avis que merece la pena seguir de cerca (siguelo en twitter en @eduardoschell).

Poco a poco, con mucha ilusión, fuimos compartiendo el proyecto con un grupo de personas que entendían el deporte como una escuela para la vida, y que compartían nuestras ganas de aprender y de cambiar un poco el mundo. Grandes profesioanles del mundo del deporte y del ámbito empresarial, con los que disfrutamos, aprendemos, reímos y construimos día a día este blog:

- José Ignacio Rivero: impresionante profesional con una calidad humana mucho mayor. Ejemplo de valores, de liderazgo, de creatividad, un gran ejemplo de como hacer del poema de Rudyard Kipling "Si" una forma de vida (Siguele en LinkedIn).

- Lolo Sainz: Una leyenda viva del deporte español. Un líder con mayusculas, carísmático, humilde, generoso, y luchador. Una pesona de honor, de equipo, leal como pocos y de la que aprendes sólo con poder estar a su lado. (Conócele mejor en LinkedIn).

- Ricardo Colomo: Profesional minucioso y efciente, cabeza privilegiada, con una energia imparable y un corazón descomunal. El mejor amigo que uno puede tener. (Conócele mejor en LinkedIn).

- Francisco Alcaide: Estudioso y profundo, aborda sus trabajos con una calidad impresionante y un un enfoque siempre innovador. Inquieto, concienzudo siempre con una sonrisa y una buena idea. (Siguele también en su blog http://franciscoalcaide.blogspot.com/ y en twitter @falcaide).

- Javier Lozano:  Un mágnífico líder y entrenador. Un profesional comprometido, que antepone los valores al dinero, que prefiere construir con ilusión a figurar bajo el foco. Un ejemplo del que aprender cada día.


Un extraordinario grupo al que le estoy inmensamente agradecido por dejarme compartir con ellos este proyecto y por enseñarme a ser mejor profesional y mejor persona.

En un momento tan especial para un blog, al que hemos llegado tras casi un año y medio de vida,  también quiero dar las gracias a todos los que nos seguis y nos leeis, a todos los que nos haceis mejorar, a todos los que opináis y conversais con nosotros (Especialmente a Marketing Deportivo, José Luís del Campo Villares, José Miguel Bolivar, Almanzor,  y Eneko), a todos los que nos retwiteais (muy especialemnte a @enekoruiz, @valeramariscal, @javierdeandres, @ferlopfer, @alicia200707, @oliverserrano, @pipagonzalbes, @agustibranas y @raulelsiete), a todos gracias de corazón.

No me quiero olvidar del equipo de http://www.sportyou.es/ que nos ayudan a difundir nuestras ideas.

Muchas graciass todos

lunes, 26 de abril de 2010

EQUIPO, no individualidades



"Lo individual no tiene importancia, lo importante es lo colectivo, nadie puede ser el MVP sin la ayuda de sus compañeros". La reflexión es de Álex Mumbrú, internacional de la selección española de baloncesto y alero del Bilbao Basket. Sabe bien lo que dice. Le avalan unos cuantos títulos: campeón del Mundo (2006), campeón de Europa (2009) y plata (2007) y subcampeón olímpico (2008) entre otros.
Horas después, desde EEUU, llegan las siguientes declaraciones de un frustrado Carmelo Anthony, una de las grandes estrellas de la NBA: "Estoy haciendo todo lo posible por ganarle a los Jazz, de verdad, pero no puedo". Los Denver Nuggets, con factor cancha a favor, están siendo barridos por los Jazz, que están jugando por encima de sus posibilidades sin dos de sus cuatro grandes estrellas: Okur y Kirilenko.
Ahí radica la gran diferencia. Anthony intenta la guerra por su cuenta y fracasa. Mumbrú busca el esfuerzo del colectivo y logra el éxito desde la unidad. En Denver, Anthony se siente sólo y se pone el disfraz de superheroe para fracasar.
Horas más tarde, en su primera comparecencia pública en España tras una gran temporada en la NBA con los Grizzlies, a Marc Gasol se le pide una valoración de su gran año en el que ha mejorado todas y cada una de sus estadísticas e incluso llegó a sonar para el All Star de la NBA. Marc, acertado como siempre en cada una de sus reflexiones, es tajante: "No puedo hacer una valoración desde lo individual ya que para mí el baloncesto es un deporte de equipo, de colectivo. Y como equipo hemos mejorado mucho".
Y él, que alaba al equipo, tiene gran parte de culpa del éxito de su equipo, que ha rozado los playoffs en una conferencia tan dura como el oeste. Él es de esos jugadores que hace mejores a los demás. De ahí el ya mencionado significado de la palabra TEAM (Equipo) en ocasiones anteriores: "Together Eveyone Achieves More" (Juntos, todos logramos más)

sábado, 10 de abril de 2010

Real Madrid vs Barcelona: más que fútbol


Escribo este post antes de que se celebre el clásico de todas las temporadas de la liga española y luego adrede, quiero dar a mis palabras el sentido del acontecimiento y no el análisis del resultado y el diagnóstico de las causas que lo motivaron, ni las consecuencias que ese resultado tendrá para ambos equipos.
Un Madrid-Barcelona, es sin duda uno de los acontecimientos mundiales más importantes que tiene el fútbol, hay otros también muy importantes, pero nadie puede poner en duda que este enfrentamiento es ha sido y será uno de los eventos más importantes que todos los años nos da el fútbol.
Y es de esto de lo que quiero hablar, del impacto social que vamos a vivir en los próximos días y por ello de la importancia de todo lo que suceda en torno a él.
Es difícil que a lo largo de la semana previa al encuentro hayamos podido aproximarnos a un medio de comunicación de nuestro país en dónde no se haya hablado de algo relacionado con lo que sucederá el próximo dia 10 a las 22 hh. Las televisiones, las radios, los periódicos, tanto los deportivos como el resto, nos están bombardeando con alineaciones pronósticos, anuncios del fin del mundo para entrenadores, catástrofes que se desencadenarán para el equipo que pierda la contienda y un sinfín de propuestas cargadas de sentimientos, ilusiones, pasión y en fin, todo lo que seamos capaces de imaginar.
Que grandísima oportunidad para aprovechar esa fuerza que supone el enfrentamiento y trasladar verdaderos referentes que ayudasen a demostrar que el fútbol es algo más que un deporte, que en el fútbol podemos ver reflejado todo lo bueno y lo malo que tiene nuestra sociedad, pero podemos verlo en algo sabiendo que es una confrontación incruenta, un juego, un acontecimiento que volverá a repetirse dos veces al año todas las temporadas y que la situación cambia radicalmente de un año para otro, pensemos en el Madrid-Barcelona de la temporada 2007-2008 en la que el Barcelona hizo el pasillo a un Real Madrid triunfante y en dónde recibió un resultado muy duro en forma de goleada y tan solo dos meses después, el Real Madrid-Barcelona del 2008-2009 supuso para el Real Madrid una derrota también en términos de goleada pero de signo contrario.
Todo eso es el fútbol. Una réplica de la vida que se repite todos los años en el caso de las competiciones locales y continentales y cada cuatro años en el caso de las confrontaciones entre naciones.
Hay un equipo que gana y todos luchan con la ilusión de alguna vez ser el agraciado, pero la mayoría no lo conseguirá nunca o es muy difícil que lo consiga.
Pues bien, qué oportunidad para que directivos, técnicos, jugadores, aficionados, periodistas, etc. demuestren la grandeza de los comportamientos:

• Previamente al partido con templanza en las afirmaciones, con ilusión por la lucha y el esfuerzo en búsqueda de la victoria con el respeto que merece todo contrincante que no enemigo, invitando a todos a participar en ese grandioso momento del espectáculo, viviendo las aficiones el comportamiento que todos deseamos, apoyo incondicional a los suyos y respeto al contrario y por supuesto asunción del resultado con madurez, sea el que sea.

• Durante el encuentro en ese momento en el que cientos de millones de personas en todo el mundo están pendientes en tiempo real de lo que está sucediendo en el césped, jugadores, afición y directivos deberán ser un ejemplo de los valores que el deporte debe atesorar y que desgraciadamente tantas veces están ausentes en los enfrentamientos deportivos: Lucha, esfuerzo, ilusión, entrega, respeto, valentía, trabajo en equipo, solidaridad, deportividad, simpatía, templanza, equilibrio, todo eso y mucho más puede verse reflejado en lo que suceda en el palco, en los banquillos, en las gradas y en el césped y todo el mundo en todos los continentes lo va a ver.

• Y por último después de la contienda, la aceptación del resultado y el tratamiento de la victoria y de la derrota y su digestión como un ejercicio más de referencia para el mundo.

No sé cuál será el resultado, a mí me gustaría uno, y es que cuando todos los que hayan visto el partido lo recuerden y hablen de él, digan “qué partido tan impresionante, el juego fue maravilloso pero el comportamiento de todos ha sido ejemplar y eso es lo más importante”. Que todo el mundo mire con sana envidia a nuestro país, en dónde dos de los más grandes equipos del mundo compiten ejemplarmente por ser el mejor de ese día o de ese año.

Todo lo demás, es…

Y si se cumple todo eso, a mí me gustaría algo más, que gane el mejor pero lo siento, espero que el mejor sea el Real Madrid.

miércoles, 7 de abril de 2010

El método Butler

En las películas de Hollywood es raro que no haya final feliz. Y más en las de deportes. En la clásica historia de David contra Goliath, el héroe de la Cenicienta siempre encesta el último tiro (Hoosiers), conecta el batazo para home run ganador (El Mejor), lanza un pase prodigioso para un antológico touchdown (Jerry McGuire) o mete un gol con una chilena prodigiosa (Evasión o victoria). La mayoría de las veces todo sucede a cámara lenta, con música y hasta con focos estallando como fuegos artificiales.


Esta vez, el cuento de la cenicienta no tuvo el final feliz deseado por todo. Aunque lo rozó. El tiro ganador para tumbar al todopoderoso y favorito estuvo a punto de entrar: el tiro voló casi desde el centro del campo, sonó la bocina y en pleno prime time televisivo y 70.930 espectadores mirando, el balón golpeó el tablero, luego el aro... y se salió. (video)

Ahí se acabó el cuento de la Universidad de Butler y Duke sumó su cuarto título de la mano de su técnico Mike Krzyzewski, que desde 2006 compatibiliza su cargo con el de seleccionador nacional absoluto. De haber entrado ese tiro, la leyenda de Butler se habría convertido en una de las mayores gestas deportivas de la historia del deporte estadounidense.

No entró. Se quedó a un paso de la gesta, pero ha sido un ejemplo a seguir. Butler es una pequeña universidad de apenas 4.000 estudiantes que vive a la sombra de las grandes del estado como Indiana, Indiana St, Purdue o Notre Dame. Hasta ahora solo se la conocía porque en su pabellón jugaba en la película de Hoosiers el equipo entrenado por Gene Hackman. Esa mítica película está inspirada en la gesta del instituo de Milan High, que en 1954 conquista el título viniendo de la nada. En la ficción, Jimmy Chitwood anota el último tiro y la cenicienta tiene un final feliz.

Todos esperaban una secuela de Hoosiers pero en la realidad con Butler, pero Hayward no pudo hacer de Chitwood pare deleite de Mike Krzyzewski, que sumó su cuarto título sudando mucho y tras una controvertida decisión técnica impropia de alguien que se supone que es un gurú, aunque en la retina siguen las explicaciones que dio cuando EE.UU. perdió en el Mundial de Japón la semifinal ante Grecia: "El 4 es muy bueno, el 8 también, el 15 muy alto...". No se sabía ni los nombres.

Ante Butler, la jugada le salió bien, pero estuvo a punto de ser otra víctima de la cenicienta, que en su camino al título sumaba 25 victorias consecutivas y se cargó en los playoffs a tres gigantes favoritos como Syracuse, Kansas State y los Spartans de Michigan State.

El sueño se truncó en la final. Pero Butler demostró que sin una gran estrella y un entrenador treintañero que aparcó su prometedora carrera en la industria farmaceutica se puede llegar lejos. ¿La receta? Trabajo en equipo, confianza, esfuerzo y sacrificio con identidad y sello propio. Lo comentaba antes de la final Ronald Nored, base de los Bulldogs de Butler: "El sueño de cualquier jugador es anotar el tiro ganador en la gran final. Nosotros lo que queremos es ser el que defiende al rival que tira ese gran tiro y hacer que no entre".

Ese es en definitiva el método Butler.
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